lunes 8 de junio de 2009

Cruce de Vías









Cruce de Vías

Mientras se camina por San José, un autobús invita a comprar el nuevo disco de María José Castillo, una vendedora en la esquina ofrece tanelas y más allá nacatamales. A la vuelta una venta y reparación de celulares lo administran cubanos, mientras que unos colombianos negocian repuestos de motos y automóviles chinos. Los rostros de dominicanos con sus celulares a mano se mezclan con la anciana de Acosta que vende lotería desde hace más de veinte años por la esquina del correo. Gringos, colegiales, universitarias y parejas románticas hacen fila en los McDonald’s o BK por la Plaza de la Cultura. Los restaurantes de comidas rápidas acaparan la capital y los moles, mientras unos contados negocios venden arroz con pollo o picadillos con tortillas. Tiendas manga se camuflan entre almacenes de blue jeans con perlas de dos por diez mil y peluquerías con cortes de Tito el Bambino o Tyra Banks. El gallo pinto para microondas es la mejor opción para las carreras de la mañana o los cereales multivitamínicos, eso si da tiempo de salir corriendo en el autobús, porque el carro tiene hoy placa restringida.
Fuera del valle central, el paisaje no es tan diferente, a pesar del respiro asfixiante del lunes a viernes. Las fruterías venden las sandías y mangas orotineneses con manzanas canadienses, las artesanías de maderas preciosas o semipreciosas del país se mezclan con las mexicanas y ni que decir de animales del trópico hechos en China.
Lo anterior puede constituir un resumen de las culturas populares de hoy, donde se mezclan características propias, con las de otras sociedades latinoamericanas o mundiales y los hiper mega mercados de masas. En la cultura popular existen complejas interacciones que dan como resultado hibridaciones o sincretismos de todo tipo. Así como el Pop Art en los sesentas tomó las botellas de gaseosas, latas de sopas, comic o estrellas famosas para producir obras artísticas, ese influjo sigue repercutiendo en los artistas de la contemporaneidad.


Henry O. Vargas Benavides
Febrero 2009